Este viernes 20 de julio en la reunión clínica se abordó como tema “Nuevos métodos de imágenes y desafíos en diagnóstico y tratamiento del cáncer de próstata”. La expositora fue la Dra. Annerleim Walton-Diaz médico cirujano, especialista en cirugía general y urología con un Research-Clinical fellowship de Uro-oncología en el National Institutes of Health, Bethesda, Estados Unidos, y profesionla del equipo de Uro oncología del INC.

Gracias a un lenguaje claro, preciso y muy explicativo la especialista expuso porqué es mejor una Resonancia Nuclear Magnética versus el ultrasonido tanto para diagnóstico como etapificación de la patología, al entregar por ejemplo un diagnóstico más preciso y evitar un 25% de biopsias transrectales, dando una solución a los sobre tratamientos.

“La Resonancia Nuclear Magnética se utiliza primariamente para evaluar la etapa del cáncer de próstata y para determinar si se ha extendido, tiene un fuerte campo magnético, ondas de radio y una computadora para producir fotografías en el que se detallan las estructuras que están adentro de la próstata”, dijo la uróloga.

Agrego que “la detección actual de la biopsia prostática transrectal tiene baja sensibilidad y pobre localización, falla en la detección de un 30% de los tumores y al detectar cáncer clínicamente significativo, y genera una estratificación de riesgo imprecisa”.

Anunció que en un futuro cercano los especialistas del INC trabajaran en un protocolo de RNM de próstata con los médicos del Hospital San José, justamente para mejorar los tratamientos de aquellos pacientes que lo necesitan y no sobrecargar el sistema con los que clínicamente no son significativos y que pueden mantenerse solo con vigilancia.

25% de especialistas hoy son mujeres

Consultada respecto de por qué eligió esta especialidad dijo: “Históricamente la urología ha sido un campo dominado por médicos hombres, basado en la percepción que los urólogos sólo tratan problemas masculinos como el cáncer de próstata y la disfunción eréctil. Pero debemos recordar que también trabajamos con personas que tienen cáncer de riñón, vejiga, infecciones, cálculos renales e incontinencia urinaria y muchas de estas patologías afectan en gran porcentaje a la población femenina”.

Agregó que “sin embargo, esto está cambiando gradualmente y hoy aproximadamente el 25% de los médicos en formación urológica en Estados Unidos son mujeres. Este crecimiento de la población femenina dedicada a ciertas áreas está ocurriendo también en otras especialidades. En el caso particular de la urología, a mi parecer existe una creciente preferencia de pacientes tanto femeninos como masculinos por atenderse con profesionales de género femenino, ya que relatan que se sienten más cómodos tratando sus problemas íntimos. Para nosotros como profesionales de la salud lo más importante es la relación y grado de comodidad que se establece entre paciente y tratante independiente del género.

En mi caso elegí esta área por ser una especialidad diversa que combina atención de pacientes ambulatorios, procedimientos y cirugías de alta complejidad en pacientes de edades y géneros diversos. Además, mi área particular de interés es el cáncer del aparato urogenital y todo lo relacionado con la investigación en esta área”.

Más muertes que los accidentes automovilísticos

Según las cifras de Minsal, el cáncer de próstata sería responsable de más muertes que los accidentes automovilísticos. Cada año mueren en Chile más de dos mil hombres por esta enfermedad mientras que según datos de Comisión Nacional de Seguridad del Tránsito (Conaset) durante 2017 se registraron 1.483 fallecidos.

Los especialistas sostienen que aunque es poco probable tener síntomas en etapa temprana es precisamente en ese momento en que con un chequeo médico el cáncer de próstata puede ser detectado precozmente y por lo mismo se recomienda a los hombres sin síntomas visitar al urólogo, por lo menos una vez al año una vez cumplidos los 40 años. Esto básicamente porque los síntomas se presentan en etapas avanzadas cuando el cáncer ya no es curable y sólo puede abordarse para el manejo de los síntomas.